domingo, 5 de mayo de 2013

Contribución de las Comunidades Virtuales de Aprendizaje a la Educación: Aprender a Aprender


En la medida en que nos adentramos más al siglo XXI, tal parece que dejamos atrás aquel mundo que se regía única y extrictamente por las leyes de la física y avanzamos hacia una dimensión dentro de la cual a muchos todavía no parece convencer si es real o volvieron al tiempo cuando aún niños, hace veinte años atrás, la tecnología disponible a todos ahora, era entonces solo un efecto visual que Hollywood proyectaba con su magia en la pantalla del cine. Muchos de los que nacimos, crecimos y estudiamos justo antes de la revolución tecnológica, lo llamabamos ciencia ficción, hoy día, para nuestro asombro, la dimesión de lo ficticio y la dimension de lo real se han entrecruzado.

Uno de los fenómenos que han surgido a raiz de los avances tecnológicos, es el desarrollo de diversas y prolíferas comunidades virtuales. Entre ellas, y como propósito de esta reflexión, se encuentran las comunidades virtuales del aprendizaje (CVA). Las CVA en palabras de Silvio (2001), “son redes dinámicas para la interacción y conductoras del aprendizaje mediante la potenciación de sus miembros como gerentes del conocimiento.” Entre aquellos que todavía no podemos acaparar de manera cognitiva e intelectual, la totalidad de la magnitud del alcance de la revolución tecnológica, nos parece inverosímil, que el desafío de la tecnología ante las leyes de la física, haya llegado al punto de hacer transparentes las distancias geográficas, burlando así el afán milenario del hombre “civilizado” de poner un muro de contención que mantenga aquellos que para él son “el otro”, fuera de su territorio, muro de contención conocido por siglos como fronteras. Mas increíble ha sido el desafío y logro de la tecnología, a través de las comunidades virtuales, éstas no tan solo se limitan a burlar los espacios geográficos de este mundo, sino que transcienden en este objetivo, al crear una comunidad, en todo el sentido de la palabra, que toma lugar, no en un espacio real o físico, sino en una dimensión virtual.

Asimismo, las comunidades virtuales de aprendizaje han impulsado cambios revolucionarios que transcienden los paradigmas tradicionales de la educación superior y la educación a distancia. En adición a crear una apertura global de la educación superior, las comunidades virtuales han fomentado un sistema de educación en el que se asignan nuevos roles activos a todos sus miembros (estudiantes, profesores y personal de apoyo), abriendo el paso a la democratización de la educación. Las CVA, en palabras de Bonilla (2004), “son auténticas comunidades en la cual los miembros de las mismas, comparten ideas, intereses y preocupaciones, sobre uno o varios temas; para que las CVA se desarrollen, los estudiantes deben tener un sentido de democracia y pertenencia hacia las mismas.”

Las CVA han cambiado la manera tradicional de enseñar y de aprender. Por ejemplo, a diferencia de la participación que toma lugar en un curso presencial, donde tradicionalmente sucede que los estudiantes mas dinámicos pueden tomar ventaja del hecho de que sus compañeros mas tímidos se acobardan al momento pedir turno para participar, la dinámica que existe en una CVA está sostenidad sobre la democracia. Dentro de una comunidad virtual del aprendizaje no se tiene que esperar por un turno para participar, sino que participar se puede hacer en el momento en que se desea, como resultado, el estudiante se siente animado a participar porque entre otros factores, su participación es importante para el éxito de la CVA y sus miembros. Es indispensable para el proceso de aprendizaje, que todos los miembros aporten sus conocimientos y experiencias en la discusión que se lleva a cabo en la comunidad virtual de aprendizaje a la que pertenece.

 La aportación de las CVA a la educación superior se ha extendido más allá de lo que dictamina el contenido de un currículo. No tan solo el maestro ha pasado a ser un facilitador dentro de la dinámica de las CVA, sino que tambien perpetuamente continúa aprendiendo como resultado de ésta, o sea, el maestro se convierte en un eterno aprendiz. En adición al material que el facilitador provee para el curso, el proceso de aprendizaje del estudiante dependerá también de las experiencias e intereses que se desarrollen dentro de la CVA. Los miembros de una CVA se verán beneficiados del conocimiento previo y experiencias que los demás miembros aporten, porque entre las oportunidades que se presentan en una comunidad virtual del aprendizaje se encuentra el poder compartir con estudiantes de otras áreas geográficas, tanto en su país de origen, como con estudiantes que se localizan fuera de las fronteras del mismo; tal interacción multicultural, entre estudiantes y maestros de distintas regiones del mundo hace propicio el adquirir experiencias de aprendizaje muy significativas. El contenido de un currículo ya no determina el alfa y el omega de un curso, sino que dentro de las comunidades virtuales del aprendizaje, uno de los fenómenos que toma lugar es precisamente el aprendizaje transformativo, producto de la dinámica inherente que la caracteriza y de la independencia activa de sus miembros que ya no dependen de un patrón que determina lo que “deben” aprender, sino que en su libertad de aprendizaje, descubren y desarrollan al máximo aquello que por mucho años les fue negado a tantos, la habilidad de aprender a aprender.

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